Primer Domingo de Adviento

Un Adviento para despertar

Este domingo podría resumirse en una palabra: despertar.

Muchas veces vivimos en “piloto automático”: corremos, llenamos agendas, nos preocupamos por mil cosas, pero el corazón se va apagando. El Adviento viene a sacudirnos suavemente:

  • Despertar la fe: volver a poner a Dios en el centro de la vida cotidiana.
  • Despertar la esperanza: creer que el Señor sigue actuando en nuestra historia, incluso en medio de las dificultades.
  • Despertar el amor: abrir los ojos a quienes necesitan de nuestra cercanía, tiempo, escucha y ayuda concreta.

Gestos concretos para vivir este Adviento

Te proponemos algunas actitudes y gestos sencillos para vivir este tiempo en familia y en comunidad:

1. Encender la primer vela de la corona de Adviento

Si podés, prepará en tu casa una corona de Adviento con cuatro velas. Cada domingo se enciende una nueva vela, mientras se reza una breve oración. La primera vela es la vela de la esperanza

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